me siento aplatanado
como hacía tiempo que no me sucedía. Me meto a la camita a una hora normal y me levanto prontito para ir a currar. Pero luego ya no tengo ni fuerzas ni ganas de hacer nada. Solo me apetece quedarme quietito y no moverme.
Y no es por ninguna enfermedad, que esto ya me viene durando cerca de mes y medio. Si al final me lo voy a tener que hacer mirar de verdad.
Aunque siempre me queda el consuelo de los treinta, claro...
